
Hubo una étapa en la vida artística de Pablo Ruiz Picasso que se denominó “La etapa rosa” (1904-1906).
Dicen que “Ella”, Fernanda Olivier ejerció un papel clave para acabar con la melancolía del pintor y estabilizar su vida.
La paleta de Picasso cambiará y en sus obras predominarán los tonos rosados y ocres, tonos cálidos, de lineas suaves y delicadas. El cambio no sólo será en la coloración, sino también en la temática, desaparece la representación de pobres y desgraciados y surgen arlequines, titiriteros, acróbatas y saltimbanquis, con figuras estilizadas. También es de destacar que se aprecia una relación más humana entre sus personajes a través de gestos y miradas y las mujeres vuelven a recuperar su coquetería y sensualidad. El carácter de las pinturas se vuelve más poético, armonioso e idílico.
La pintura del gran creador experimenta una nueva evolución, Picasso a lo largo de su carrera fue capaz de empatizar con la vida que vivió y plasmar en sus obras cada una de sus etapas personales y su relación con la sociedad.
Su evolución estilística y temática dibuja un apasionante itinerario, en el que asombra la diversidad de registros y las múltiples posibilidades que el lenguaje pictórico tiene para retratar a la sociedad y a los problemas de una época. Picasso con su capacidad de creación, evolución y superación fue capaz de a través de las etapas de su arte mostrar todos los cambios del arte pictórico del siglo XX.
Presento mi personal "obra rosa":
LA VIDA EN ROSA
ÓLEO SOBRE LIENZO
22 X 16 cm