
¿En alguna ocasión te has visto caminar? ¿Te has parado a pensar como son y como suenan tus pasos?
Tu forma de andar, es una de las características que forma parte de ti y te lo creas o no, también dice mucho de tu persona, de cómo caminas por la vida... hay personas que sus pasos son cansados, aquellos que al desplazarse arrastran los pies, como si algo les pesase demasiado; hay pasos muy rápidos, demasiado rápidos, casi dejan de caminar para correr, tienen prisa por llegar; hay pasos perdidos, indecisos, errantes, sin destino; hay pequeños pasos, son aquellos que comienzan la tarea de caminar, un nuevo aprendizaje, por ello necesitan de un apoyo continuo para no caer al suelo; hay pasos tranquilos, pausados, continuos, parecen que tuvieran claro hacia donde ir y hay pasos que marcan ritmo, fuertes, seguros, decididos hacia dónde quieren llegar.
Andar por la vida con paso firme, segura de lo que dices y haces, intentando ser consecuente, reconociendo tus errores y aprendiendo de ellos.
Mantener, practicar y reforzar los valores humanos que merecen la pena, aquellos en los que crees y por los que te conocen.
Creer en ti y en los tuyos, confiar y dar confianza, tropezar y caer y cuando te levantas volver a caminar por la vida, de nuevo... sin mirar los pasos que dejaste atrás.
Tener los pies en el suelo, no perder el norte, soñar lo justo para no alejarte de la realidad.
Ir por la vida pisando fuerte, que tus pasos se oigan, que tu esencia se sienta, que tu presencia alegre, que tu opinión se tenga en cuenta y que tu obra no deje indiferente.
Que fácil decirlo, que difícil mantenerlo y que gratificante conseguirlo...
Tu forma de andar, es una de las características que forma parte de ti y te lo creas o no, también dice mucho de tu persona, de cómo caminas por la vida... hay personas que sus pasos son cansados, aquellos que al desplazarse arrastran los pies, como si algo les pesase demasiado; hay pasos muy rápidos, demasiado rápidos, casi dejan de caminar para correr, tienen prisa por llegar; hay pasos perdidos, indecisos, errantes, sin destino; hay pequeños pasos, son aquellos que comienzan la tarea de caminar, un nuevo aprendizaje, por ello necesitan de un apoyo continuo para no caer al suelo; hay pasos tranquilos, pausados, continuos, parecen que tuvieran claro hacia donde ir y hay pasos que marcan ritmo, fuertes, seguros, decididos hacia dónde quieren llegar.
Andar por la vida con paso firme, segura de lo que dices y haces, intentando ser consecuente, reconociendo tus errores y aprendiendo de ellos.
Mantener, practicar y reforzar los valores humanos que merecen la pena, aquellos en los que crees y por los que te conocen.
Creer en ti y en los tuyos, confiar y dar confianza, tropezar y caer y cuando te levantas volver a caminar por la vida, de nuevo... sin mirar los pasos que dejaste atrás.
Tener los pies en el suelo, no perder el norte, soñar lo justo para no alejarte de la realidad.
Ir por la vida pisando fuerte, que tus pasos se oigan, que tu esencia se sienta, que tu presencia alegre, que tu opinión se tenga en cuenta y que tu obra no deje indiferente.
Que fácil decirlo, que difícil mantenerlo y que gratificante conseguirlo...

Mujer sofisticada, elegante, sensual, liberal, divertida, arrogante, talentosa, provocadora, cosmopolita...muchos son los adjetivos con los que puede calificarse una personalidad tan arrolladora e influyente como la de Tamara.
La historia del arte la reconoce como una “diosa” de la modernidad con sus retratos de mujeres seguras de si mimas que anunciaban el nacimiento de una nueva era.
Lempicka desarrolla un estilo enigmático, sensual y muy personal, adscrito al Art Decó y en los años veinte se convierte en retratista de moda de la aristocracia, deslumbrando con la deliberada sensualidad de su arte. Sus retratos aluden a un mundo elitista en el que las mujeres son libres e independientes como ella misma.
Se codeó con los grandes artistas e intelectuales (Greta Garbo, Octavio Paz, Orson Welles, Tyrone Power y Rita Hayworth) y sus óleos fueron disputados por las grandes fortunas europeas.
No todo el camino artístico de Lempicka estuvo marcado por el éxito, esta especial artista cayó en una etapa de olvido e indiferencia durante décadas, a partir de los años cuarenta sus texturas apenas motivaban a una sociedad aséptica y anodina marcada por la Segunda Guerra Mundial.
Por suerte, en el año 1994 gracias a una subasta de la colección de arte de Barbra Streisand, en la sala Chirstie´s de la Quinta Avenida de New York, las obras de Tamara de Lempicka resurgen de nuevo, esta subasta contribuye a redescubrirla y a revalorizarla y el afán de poseer un Lempicka se apodera de Holliwood, el arte de Tamara vuelve a ser influyente y atrayente.
Tamara de Lempicka fue un símbolo de toda un época, sus pasos y su obra dejaron huella... merece la pena admirar a pintores que han sido, tanto en su vida como en su obra consecuentes con lo que hacían, con lo que creaban, no traicionando sus raíces, no olvidando sus creencias, siendo capaces de transmitir toda su esencia y dejando en la historia del arte todo un legado...
Os presento mi especial obra PISANDO FUERTE, deseando que no te deje indiferente...
PISANDO FUERTE, 2006
Óleo sobre lienzo
70 x 50 cm