MIS OBRAS

domingo, 17 de enero de 2010

LOS SONIDOS DEL ANOCHECER


Ayer mientras anochecía, oí caer las hojas de los árboles... decidí admirar durante unos minutos el baile que realizan al desprenderse de las ramas, la elegancia de sus movimientos mientras juegan con el viento y su último susurro al posarse en el suelo.
Ayer anocheciendo, oí como las gotas de lluvia golpeaban el cristal, intermitentemente, con pereza...y oí como, sin ninguna intención de molestar, resbalaban suavemente hasta posar.
Ayer al anochecer oí como pasaba el tiempo, segundo a segundo, tic-tac a tic-tac, y me dediqué a contemplar como transcurría todo un tiempo sin nada que pensar y ningún sonido más que escuchar.

Mientras oía pasar el tiempo, caer las hojas de los árboles y chocar las gotas de lluvia, me di cuenta de cuanta tranquilidad y de cuantas luces en la noche comenzaban a iluminar la ciudad.
Son anocheceres sosegados, noches que buscan el silencio y la paz, anocheceres con sonidos en busca del descanso en los que si cierras los ojos puedes oír los sonidos de tu alrededor que tantas veces pasan inadvertidos, incluso los latidos de tu corazón, los suspiros y... tu respirar.

Es curioso reflexionar los anocheceres tan diferentes que puedes llegar a experimentar...
Recuerdo los anocheceres de fiesta, de juerga, de salidas nocturnas que enlazan con el amanecer, aquellos que terminan con los primeros rayos de sol, están llenos de risas, de música, de locura, de libertad.
Esos anocheceres largos, los que preceden a noches en vela, quizás por el llanto de un bebé que no tiene intención de callar, o tal vez por inesperados desvelos con imposibilidad de descansar; son sonidos y noches que prefieres olvidar.
Recuerdo con mucho cariño aquellos interminables anocheceres en los que oyes el sonido de los libros y folios de apuntes, tazas de café, silla de estudio y el sonido del reloj que te recuerda que en unas horas te tienes que examinar.
Y estoy segura que tu tampoco puedes olvidar algún anochecer muy, muy especial... ese que, ya forma parte de tu historia personal.


Al anochecer Toulouse-Lautrec se mezclaba entre la gente por los locales de diversión nocturnos del célebre barrio de Montmartre, la fascinación que sentía por estos paisajes interiores -cafés, prostíbulos, salas de baile, teatros- le llevo a familiarizarse con aquel entorno bohemio que tan espléndidamente reflejó en sus obras y en los numerosos bosquejos del natural.
Este mundo de la noche, de vicio y de extravagancia que fue un refugio para Lautrec, quién se sentía rechazado por la nobleza a la que pertenecía su origen, también fue su fuente de inspiración y temática, muy observador le atraía la gestualidad de cantantes, bailarinas y comediantes, le gustaba ridiculizar la hipocresía de los poderosos que rechazaban en voz alta los vicios y ambientes que degustaban en privado en la noche. Se consideraba a si mismo un cronista social y se mezcló y pintó y fue como el pueblo.
Toulouse-Lautrec se convirtió en el pintor de la modernidad, abandonando el estilo convencional para formar parte del Neoimpresionismo, sus carteles y litografías supusieron una gran innovación artística y fueron el vehículo que más publicidad dieron a su nombre.
Aplicó a la pintura su poderosa personalidad y su especial gusto por tratar a las personas y las cosas. El juego de las líneas, la sencillez de las formas, la intensidad del color, la desenvoltura dramática de sus personajes, su contacto con el placer y la alegría de vivir, hacen irrepetible la obra de Henri Toulouse- Lautrec.

Este gran pintor fue el ilustrador de la noche parisina, atraído por el deseo de mirar y de ser visto, supo transmitir sus sonidos, sus movimientos, sus pasiones, sus peligros y atracciones, supo reflejar en los rostros y retratos de sus gentes el anochecer de Montmartre.

(...) una cosa nunca es bella sólo porque sea nueva (...), la novedad es rara vez lo esencial. Se trata siempre de lo mismo: mejorar una cosa a partir de su esencia.

Henri de Toulouse-Lautrec



LOS SONIDOS DEL ANOCHECER

Óleo sobre lienzo

100 cm x 100 cm


13 comentarios:

CRISTINA dijo...

Siempre pienso que pasamos a veces muchos ratos hablando de chorradas y que desaprovechamos lo mucho que otras personas pueden enseñarnos, contarnos...
Por eso me gusta leer lo que escribes sobre pintura, lo que cuentas sobre Toulouse-Lautrec, la Gioconda, Van Gogh u otros. Pero es que además presentas un cuadro tuyo.
Y además, y ahí está lo mejor de este blog, unes todo éso con unos principios de post verdaderamente bonitos.

Besos

Pilar Chauca dijo...

Mi anochecer preferido lo recuerdo como tú: estudiando hasta el amanecer, yo también lo recuerdo con cariño. Cuando era una niñatilla...me quedó matemáticas de COU y me organizé muy bien para estudiarlas por la noche y a eso de las 12 creo recordar ponían Urgencias en la 1 y es entonces cuando hacía un parón en el camino para ver la serie, tomarme un café y sobre todo soñar con que era médico y trabajaba en Urgencias...jaja porque por aquél entonces fantaseaba con serlo, después decidí otro camino. También recuerdo cuando paraba para ver Doctor en Alaska!!! Aquellos descansos en mitad de la noche eran únicos...

Y ahora, a la vejez...jaja, que volví a la facultad, volví a aquellas noches sin dormir. Aunque ultimamente me cuesta mucho más hacer el esfuerzo, los dos primeros años de carrera si disfruté de anocheceres y amaneceres en uno. Los recuerdo también con cariño: en silencio, la casa en absoluta calma y la ciudad durmiendo mientras yo estoy trabajando, como si yo fuera la única persona despierta o el guardián de las llaves. Para mí eran maravillosos y poder disfrutar del amanecer no tenía precio...

Nunca había pensado en los sonidos del anochecer, pensaba que el anochecer no tenía sonidos, pensaba que no se podían oir, tampoco sabía que se podía "oir" pasar el tiempo... pero ahora que tú los mencionas me doy cuenta de que existen...Se pueden palpar, tienen ritmos, a pesar de ser silenciosos como los mios.

En "Tus Sonidos del Anochecer" percibo cierto quebranto...Parece, además, tener más fuerza del de que aparentemente una noche sosegada puede tener, parece que algo sucediera en ella...

Y sí, para fortuna mía, me uno al club de los que no pueden olvidar algún anochecer muy especial...y además, lo coloco en mi cajón desastre particular...para cuando tenga que tirar de algún recuerdo...

Gracias a tí por recordármelos.

Roberto Marín dijo...

Me pareció que escribiste esto con tristeza, no sé, a lo mejor los anocheceres son tristes, estoy pensando en eso, acá, en este momento falta poco para el anochecer y es una tarde agobiante de verano, no es triste pero trato de recordar alguno que me haya quedado en la memoria y recuerdo anocheceres de invierno cuando era chico y, por aquella época al menos en mi casa no había televisión, así que me recuerdo junto a mi hermano oyendo una novela de aventuras que daban ya casi de noche.No sé por qué pienso en anochecer y automáticamente pienso en el invierno.Es también la hora en que dejamos de trabajar para relajarnos un poco, me gusta ese momento.Gracias por esta entrada en tu blog, me ha traido muchos recuerdos.

Ricardo dijo...

Hola Pilar: un placer para los sentidos pasear por tu blog,tanto por tus cuadros como por tus escritos.Mis mejores deseos para tí en este nuevo año.Muchos besos.

ALEJANDRO ROSEMBERG dijo...

Hola Pilar,

Gracias por tus comentarios y por invitarme a tu blog, que dicho sea de paso esta muy bueno. Saludos y felicitaciones!

A.R.

M.Eugenia dijo...

Realmente tus entrandas son para leerlas dos veces, porque en cada frase o encada instante haces que recuerde momentos perdidos en la memoria.
Que grande Lautrec y que maravilla tus sonidos del atardecer.
A ver si este año puedo disfrutar de tus cuadros en vivo.
Saludos

PILAR dijo...

* Cristina: mi fiel seguidora, tus comentarios son siempre un impulso para seguir escribiendo...(con lo dificil que a veces resulta)gracias.

* Pilar:Yo también estaba "enganchada" a Doctor en Alaska...me alegro que te haga recordar esos anocheceres especiales...Un beso

* Roberto: Me alegro que te haya removido recuerdos de anocheceres... Es cierto, no se por qué el anochecer muchas veces se relaciona con invierno y a veces tristeza, pero en esta ocasión no quería transmitir tristeza, pero claro con momentos tan intimistas...

* Ricardo: que luzajo de comentario... me permitirás que lo lea de vez en cuanto.Te envio también para ti grandes deseos en comienzo de año y siguientes...mas besos.

*Alejandro: Bienvenido a mi rincón, gracias por tu visita y tu comentario, espero sigas visitándome.Un saludo.

*Eugenia: Hay momentos para recordar... me alegra que te haga rebuscar en el baúl de los recuerdos. Espero nos veamos pronto. Un besazo.

Anónimo dijo...

Ya sé que puedo resultar algo repetitiva con este comentario, pero eres la persona que más paz me transmites. No quiero NUNCA dejar de oír tus comentarios y de poder admirar tus sentimientos en tus bellos cuadros.
Gracias Pilar por ser como eres.
Un gran abrazo,

Evita

PILAR dijo...

Evita...tu comentario si que está lleno de paz y de sentimientos. Millones de gracias amiga.
Pilar,

María W. dijo...

Bellos sonidos!

PILAR dijo...

Maria: Bienvenida a este rincón, gracias por tu Bello comentario.
Espero sigas visitándome.
Pilar

Valeria dijo...

Pilar, mil gracias por pasar por mi blog... el tuyo es realmente hermoso. Hoy he leido frases sueltas y me han llegado al corazon, es dificl con una nena de dos años, el televisor... sonidos de familia jaja! pero una de estas noches, mas tranquila paso y leo detenidamente. Tu blog es hermoso y rebalsa de sentimientos!

PILAR dijo...

Valeria, bienvenida, puedes pasarte cuando quieras por este espacio, como si estuvieras en tu casa, entiendo tus sonidos de la familia.Gracias por tu sincero comentario.Seguimos en contacto.
Un beso.
Pilar